miércoles, 26 de septiembre de 2007

Incertidumbres y novedades

Ya empezó el otoño con sus típicas incertidumbres: por las mañanas hace fresco, por la tarde te asas, igual llueve, no sabes qué ponerte...

Anochece antes, cada vez te apetece hacer menos cosas (y no digamos cuando llegue el cambio de hora) y cambian los ánimos en general. La gente pierde esa alegría que tiene en la época estival y se vuelve más seria, solo hay que mirar la cara de los que te rodean en el transporte público cada mañana que hace solo unas semanas iban más tranquilos y relajados y ahora vamos como sardinas en lata, intimando con desconocidos ("encantada de conocer a su codo, señora" o "me alegro de que su pie quisiera saludar al mío, muy amable por su parte").

Para colmo, se empeñan en hacer el país "más democrático y más libre" (Jaume Roures dixit) sacando un nuevo periódico a los quioscos. Pues no, señores, a mí esto no me hace más libre sino que me esclaviza un poquito más de lo que ya estaba. Bueno, que les vaya bonito pero que publiquen poco de economía, por favor.

6 comentarios:

Cristina López dijo...

pero que publiquen poco de economía

Grine dixit. No sé yo el caso que te harán...
Ah, y te olvidas de algo: inicio del curso escolar = compartir el autobús con esos adorables niños berreantes que sólo hacen que dar patadas sin estar parados dos segundos, haciendo muecas y dando por saco. Eso sí, sin que los padres se inmuten y no les digan ni mú. A mí en septiembre me entran ganas de infanticidio...
Por lo demás, a mi alrededor sucede un efecto contrario: a la gente le entra una vena parlanchina y está más comunicativa, sin malas caras. Debo tener pinta de psicoanalista (y gratis, claro) ;)

Grine dijo...

Ay, San Herodes, San Herodes...

Guiseval dijo...

Pero también ahora apetece quedar más con los amigos, ir al cine, de cena, pasar la tarde del domingo tumbado en el sofá con una mantita viendo la tele con un bol de palomitas recién hechas (qué gran invento las palomitas de microondas!), el olor a lumbre al pasear por las calles del pueblo...

No iba a ser todo negativo, no?

Grine dijo...

Bueno, aceptaré otoño como época buena también... a ver si se me pasa la mala leche de las nuevas laborales y me positivizo.

Y para quedar con los amigos no hace falta que sea esta estación, a mí me apetece todo el año ;)

Cigarra dijo...

Otras cosas buenas del otoño: ir a buscar níscalos a los pinares (este año va a ser buenisimo), los colores de las choperas cuando van amarilleando, los olores del campo al atardecer, ... cosas todas que se pueden disfrutar yendo en metro a las 8 de la mañana al curro. :-)Alegra los ánimos, Grine, que seguro que encuentras algo para apreciar al pobre otoño.

Grine dijo...

Como no ha muchas cigarras en otoño, nos conformaremos con su excelente página, maestra (sí, fui alumna suya en un curso práctico... hace unos añitos), con sus estupendos textos se hace más llevadero este tiempo.