martes, 4 de diciembre de 2007

Futuribles

Está una tan escarmentada de alegrarse por motivos que en apariencia serán causa de celebración y que finalmente son más bien razones de mosqueo porque no llegas a la conclusión esperada, que últimamente cuando me llega alguna buena nueva tiendo a pensar que va a ser que no, mejor ser negativa en estos casos que llevarse una torta más.

Después de dos años de incertidumbres parece que un camino va a llegar a su final, en teoría de forma muy positiva según todos los indicios. Pero nada, que no me lo puedo creer, hasta que no lo vea no pienso celebrarlo ni un poco por si las moscas. A lo mejor tomo la determinación de mi cuñada en casos como éste: hasta que no tenga algo en las manos ni palabra, no vaya a ser que se gafe.

Y es que cuando llegue el desenlace en caso de que sea positivo me va a parecer mentira, ya avisaré para que alguien me pellizque y compruebe que estoy despierta. ¿O quizá todo habrá sido un sueño?

4 comentarios:

manu dijo...

Bueno, yo -en estos casos y escarmentado también- no digo ni mú hasta que el asunto llega a su término. Así luego las celebreisons son más animadas si se consigue.

Grine dijo...

Pues va a ser bueno el consejo de mi cuñá, vienes a corroborarlo y yo, buena chica, tomo nota...

Cristina dijo...

Uy, quedarse quieto a ver lo que pasa...a veces no es mala opción :)

Mentxu dijo...

Y si se terciara, podríais celebrar un "doblete", tú ya sabes ;-)