viernes, 1 de febrero de 2008

Lecturas entretenidas

He vuelto al hábito de la lectura con más ganas que nunca. Por fin he dejado de sentirme culpable cuando leo algo que no son apuntes o libros relacionados con las oposiciones. Además, cuando trabajas en una biblioteca es casi imposible no fijarse en todos los libros que pasan por tus manos y desear leerlos.

Hace unos días un libro me llamó la atención más de lo normal. La invención de Hugo Cabret es un libro que mezcla historia gráfica con texto y con algunos fotogramas de películas.

Se disfruta mucho con la historia de Brian Selznick y sus ilustraciones, que también son parte de la narración de la misma, además de ser preciosas:


Este libro ha sido galardonado recientemente con la medalla Randolph Caldecott por la ALA, no es un premio reconocido mundialmente pero el hecho de que sean bibliotecarios los que lo conceden me resulta incluso más estimulante que si fuera un jurado de escritores o famosos los que tomaran la decisión.

La verdad es que este libro merece la pena que pase por tus manos, es un estupendo regalo para alguien que ame la literatura juvenil y sirve incluso de decoración colocado en un atril abierto por cualquiera de sus páginas de deliciosas ilustraciones.

4 comentarios:

manu dijo...

sirve incluso de decoración
Una razón de peso para comprarlo ;-)

Grine dijo...

Bueno, una razón más de peso podría ser las 533 páginas que tiene... que pesar, pesa ;)

Las 283 páginas de ilustraciones dan para mucho, la verdad, para decorar o para perderse entre ellas y disfrutarlas.

Cigarra dijo...

Algunos de mis mejores descubrimientos literarios loe he tenido recibiendo libros en el mostrador de devoluciones: el mundo al reves, en lugar de ser el bibliotecario el que aconseja al lector...

Grine dijo...

Me encantan esas recomendaciones, cuando alguien te devuelve algún libro entusiasmado siempre me fijo en lo que devolvió.

Los bibliotecarios también necesitamos las opiniones de los usuarios, no tenemos tanto tiempo como la gente se piensa para dedicarle a la lectura aunque nos encante. Y si además te sirve de filtro, mejor que mejor.