lunes, 6 de julio de 2009

Still walking (caminando)

Still walking fue la última de las cinco películas deglutidas en el corto periodo de tiempo que duró la fiesta del cine. No fue una gran idea ir a verla un martes a la última sesión y cansadillos ya que una película tan costumbrista y tranquila se nos hizo más larga de lo que en realidad es.

Aruitemo, aruitemo (el precioso título en japonés) relata un día en la vida de una familia que se reúne para conmemorar el aniversario de la muerte de uno de los hijos. Las rencillas familiares son comunes a todas las culturas y la japonesa no es una excepción: el dolor compartido por el ausente, los intereses más o menos velados entre hermanos, un hijo que no quiere reconocer su fracaso laboral ante un padre autoritario, una madre tradicional y la desconfianza ante la nueva nuera viuda y con un hijo del anterior matrimonio, son detalles que nos descubren cómo sienten en una sociedad tan tradicionalista y tan preocupada por sus costumbres.

Y un importante efecto secundario que produce la visión de esta película: el deseo que provoca de irse a un japo y ponerse morada de sushi... por lo visto no soy la única que sintió algo parecido...

2 comentarios:

Anna dijo...

A mi me pareció una joyita de peli... Cierto que es una pelicula pausada, pero me encanta como narra este señor.
Y el efecto "quiero comer sushi y tempura" es terrible!

Grine dijo...

me pareció una joyita de peli...

No le quito la razón, pero es muy recomendable ir a verla bien descansadito...

el efecto "quiero comer sushi y tempura" es terrible!

Tres veces en dos semanas... ya le digo :p