viernes, 15 de julio de 2011

¿Y por qué?

Así llevo todo el día con el ¿y por qué?, como lo pronunció el aborrecido Mou. ¿Por qué he dejado pasar tanto tiempo? ¿Por qué no me cunde más el tiempo? ¿Por qué hay otras personas que hacen muchas más cosas que yo y les sobran minutos al día? No tengo la respuesta, no sé porqué y no tengo ni un segundo más para seguir preguntándomelo porque me voy de celebración de mi trigésimo sexto cumpleaños que me van a tener que esperar los amigos...

En estos últimos meses he estado entretenida, volví a la universidad para adaptar mi título de diplomada a los nuevos tiempos. Es una suerte que la Charly se haya sacado de la manga un curso de adaptación a grado y una locura haberme subido al carro de los estudiantes de nuevo (se me contagió el virus que ataca a toda mi familia, el de los estudios), aunque no me ha ido tan mal: seis asignaturas de siete matriculadas está muy requetebién y para el próximo curso me quedan otras cuatro y el trabajo de fin de grado, así que aún me queda tarea para seguir excusándome de pasar por aquí...

Este año he ido muy poco al cine (Midnight in Paris y Beginners son las que más recuerdo) pero sí que he hecho algunas cosas más interesantes: me he apuntado a clases de yoga y estoy muy contenta de haber vuelto después de casi 10 años, he seguido con mis clases de francés, hicimos una pequeña reforma en casa a comienzos de año, salimos a conocer Viena en Semana Santa, hicimos una escapada de lujo a conocer la abadía de Santo Domingo de Silos en una visita especial en la que pudimos ver hasta su biblioteca, disfruté por primera vez de un espectáculo del Cirque du Soleil en Valencia (maravilloso y emocionante Corteo), he tenido que acoger a mis padres en casa durante unas semanas y lo he pasado estupendamente con ellos, estuvimos en Barcelona con los Frikitecaris de calçotada, me quitaron los brackets y me comí un chicle un año después del anterior...

Mil cosas para un semestre en el que no he pasado por aquí ni para ver cómo estaba esto ni si seguía en pie. No voy a abandonar el blog, solamente está descansando y a la espera de que la dueña tenga un ratito para dedicarle. Y mientras tanto, seguimos cumpliendo años. Y que no dejemos de cumplirlos, es una buena señal.